¡Oh, Madame!
Tú, que vistes elegante, que guardas grandes silencios bajo prendas de antigüedad. Tú, que caminas misteriosa, radiante, y con mirada nostálgica. Tú, que bailas con estilo, que llevas sabiduría en tu habla y en tu tacto. Aquella, tú y yo, que creamos nuestra propia historia, única y exquisita; Que por las noches paseando sobre avenida Alvear y en algunos días de frío sol, deslumbramos a la ciudad gris nuestro propio brillo.
¡Oh, Madame!
Tú, que vistes elegante, que guardas grandes silencios bajo prendas de antigüedad. Tú, que caminas misteriosa, radiante, y con mirada nostálgica. Tú, que bailas con estilo, que llevas sabiduría en tu habla y en tu tacto. Aquella, tú y yo, que creamos nuestra propia historia, única y exquisita; Que por las noches paseando sobre avenida Alvear y en algunos días de frío sol, deslumbramos a la ciudad gris nuestro propio brillo.